Consejos para comprar una bicicleta de segunda mano

El teletrabajo y el confinamiento han supuesto para muchas personas un hándicap  para evitar el sedentarismo, optando por una bicicleta. Y en el caso de tener que acudir al puesto de trabajo, hacerlo en bicicleta era más seguro al evitarse viajar en transporte público.  Pero ya incluso antes de las medidas de seguridad como consecuencia del confinamiento, en las ciudades ya era patente el aumento del uso de bicicletas para contrarrestar el exceso de tráfico.

Este resurgir de la bicicleta ha hecho constatar otro dato: el mercado de bicicletas de segunda mano registra una fuerte actividad. Esto también es debido a que las bicicletas se fabrican mayoritariamente en China, y actualmente la cadena de producción está parada.

Hay listas de esperas de unos seis meses para poder producir algunos de los nuevos modelos, ya que faltan componentes. Estas circunstancias han provocado el incremento de las bicicletas de segunda mano, pero hay que  procurar hacerlo sin riesgos siguiendo unas pautas. 

Abstenerse de una bicicleta en ganga

Aunque  los precios bajos son atractivos, lo barato a la larga puede salir caro. En el caso de una bicicleta de segunda mano, más vale que esté en buenas condiciones para que con el tiempo, si se da el caso, podamos venderla de nuevo si nos cansamos de ella. Si la bicicleta es de montaña, es muy importante que tenga transmisión monoplato, algo que ayudará a venderla mejor. Otro tema importante es que disponga de una certificación de un mecánico independiente, para que garantice que no existen daños ocultos. A veces las bicicletas tienen buen aspecto, pero es solamente aparente, y su funcionamiento no es óptimo. El certificado que comentamos despejará las dudas. Tampoco está de más realizar una revisión a la bicicleta una vez la hemos comprado, si buscamos la máxima tranquilidad.

Las primeras cosas a revisar

  • Los pedales tienen que ser silenciosos en movimiento 
  • Los frenos no deben chirriar.
  • Que las marchas cambien con suavidad.
  • El cuadro o chasis debe estar libre de abolladuras (pero se aceptan arañazos).
  • Las ruedas tienen que girar de forma centrada.
  • Los radios deben estar todos en buen estado.
  • El manillar tiene que girar sin dificultad.
  • La suspensión tiene que estar libre de arañazos profundos y pérdidas de aceite.

Lectora voraz desde que era una niña, pronto aprendió a contemplar el mundo con la mirada entre curiosa y soñadora de quienes aman la literatura. Algunas de las horas más gratas de su vida las ha pasado sumergida entre las páginas de un libro, pero sin renunciar por ello al "mundanal ruído". Porque también aprendió tempranamente que, la única forma de entender la mayoría de las historias, es viviéndolas.